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miércoles, 16 de diciembre de 2015

Edad del Yerro

Lo leí en el suplemento Buenavida de El País (15/09/2015), con la firma de Cristina Bisbal… y no pude evitar hacerle una foto.

 
Si alguien que, se supone, es profesional de la cosa escrita confunde poner herraduras (= herrar) con no acertar (= errar) o, lo que viene a ser lo mismo, confunde hierro con yerro, apañados estamos. ¡Qué no confundiremos el resto de los mortales!
 
Así a bote pronto, a mí se me ocurren unos cuantos equívocos:
 
-       Este político tiene una voluntad de yerro.
Es decir, este político está deseando equivocarse en todo.
 
-       El cerrajero me puso una barandilla de yerro.
Es decir, la colocó mal.
 
-       Los soldados hierran el tiro.
Es decir, les ponen herraduras a las caballerías.
 
-       Este vagabundo hierra por los calles de mi ciudad.
Es decir, va marcando con un hierro candente a todo bicho viviente que se encuentra.
 
-       El ministro le quitó yerro al asunto.
Es decir, corrigió las equivocaciones que tenía.
 
-       Quien a yerro mata a yerro muere.
Es decir… [imagínatelo tú mismo]
 
Total, que parece que hayamos vuelto a la Edad del Yerro.


miércoles, 23 de septiembre de 2015

El futuro de España

Es una de esas cosas que hacen los partidos políticos para salir más en los medios de comunicación y que se los vea y oiga y todo el mundo piense: jo, qué bien, mira cómo se preocupan por nosotros, qué temas más importantes están tratando… Bueno, el caso es que este verano el PP preparó un acto con el título siguiente:

 
Y uno, que, como ya ha quedado patente en otras ocasiones, gusta de buscarle cinco pies al gato, se pregunta qué quiere decir el título. Porque eso de 'el futuro de España' parece claro. Me refiero a la frase pura y dura, evidentemente, no al futuro de España en sí, que eso ya iremos viéndolo según vaya pasando el tiempo. Lo que no queda nada claro es qué quiere decir la equis con la que abre el título, porque esa consonante precisamente tiene muchos significados.
 
Lo primero que se me ocurre es pensar que, como se trata de un acto político (conferencia política lo llaman) y esos actos suelen repetirse cada año, pues que es la décima vez que se juntan para hablar del futuro de España: en números romanos, X significa 10. Pero no parece que sea eso, porque, si así fuera, me faltaría precisamente la expresión conferencia política detrás de la equis, para poder leer: 'décima conferencia política el futuro de España'.
 
En el ámbito deportivo, especialmente en las quinielas de fútbol, la X significa 'empate. Pero tampoco parece que eso encaje: 'empate el futuro de España' no entiendo qué puede querer decir.
 
Por otra parte, el significado primero de X es 'equis'. Pero tampoco en esta ocasión el mensaje parece tener sentido: 'equis el futuro de España'.
 
Total, que me parece que no he conseguido captar de qué iba el asunto, cuáles eran esos temas tan importantes que estuvieron tratando. Porque no creo que haya que interpretar la X como el símbolo matemático de la multiplicación. Mezclar letras y símbolos en un mismo enunciado no puede más que entorpecer la comprensión del mensaje, y eso los expertos en comunicación de los partidos políticos, de los que suele haber un porrón, lo saben y no parece que sea gente que se deje llevar por experimentos comunicativos si la comprensión del mensaje puede verse comprometida. Además, poner 'por el futuro de España' habría quedado de lo más clarito. No, no. El significado debe de ser otro… que se nos escapa a todos.


miércoles, 9 de septiembre de 2015

Una e militante

Eso de que las direcciones web se escriban todo seguido y, además, sin acentos y sin mayúsculas, aparte de ser una incorrección lingüística (ya podrían encontrar una solución, ¿no?), es una fuente de errores y malas interpretaciones. En algunos casos, el hecho de que no haya separación entre palabras —ya lo he mencionado en alguna otra ocasión (Con don Quevedo, octubre 2014)— hace que uno pueda entender lo que no se dice.

Cierta vez, en un programa de radio, tras hablar del tiempo y de otros aspectos divulgativos ligados a la meteorología, dieron la dirección de una web en la que encontrar más información, dejar comentarios, hacer preguntas… Se llamaba así:

divulgameteo.es

Uno lo apuntó todo seguido, como corresponde. Pero, después, a uno le entraron ganas de jugar y se planteó la gran duda: ¿la cosa será divulga meteo o quizá divúlgame Teo?

Luego, uno, curioso como es de todas estas curiosidades lingüísticas, empezó a estar más pendiente de las direcciones web que le salían al paso, y logró recolectar unas cuantas con, digámoslo así, posibles dobles interpretaciones.

Desde hace algunos años, en el metro de Madrid hay una campaña que lleva el título de:

librosalacalle.com

Visto con ganas de juerga, ¿será libros a la calle o quizá libro sal a calle, como quien libra sal a domicilio pero a pie de calle?

Otro día, pude ver por la calle una furgoneta que lucía el rótulo de:

laemilita.es

Claro que me quedé con la duda de si era la emilita (habría venido bien una mayúscula) o la e milita.

Otra dirección web rezaba así:

ecorenueva.com

Y uno no consiguió saber si se refería a ecoRenueva (una empresa de reformas) o a Ecore nueva (una nueva línea de cierta red de economatos).

Pues eso. La diversión con la lengua está a la vuelta de cualquier esquina. ¡Aprovéchate y disfruta!

 

miércoles, 29 de julio de 2015

Messi es vidente

Cuando uno es un profesional de la comunicación —léase periodista, principalmente—, tiene que prestar atención a qué escribe y a cómo lo escribe; es decir, al contenido y a la forma. Los errores dicen mucho de uno… y casi siempre de manera negativa.

Hay errores sencillos, fáciles de comprender por el lector, y no tienen mayor trascendencia que el malestar que puedan causar en un lector sensible: un cambio de letras, un acento mal colocado, una frase que se corta…

Otros son más difíciles de desentrañar, el lector no sabe si se trata de un error o no y, por lo tanto, interfieren en la comunicación. Es posible que el mensaje, erróneo, que le llegue al lector sea radicalmente diferente del que ha querido dar el periodista. Un par de ejemplos:

elpais.com (08/05/2015)

 Leyendo esta información, alguien podría pensar que ahí está la clave del éxito de Messi: como es vidente, puede ver con antelación cómo se desarrollará el partido y cambiar lo que va a pasar. Por eso gana, casi, siempre.

lavanguardia.com (13/02/2015)

Viendo el título de este vídeo, alguien podría pensar que, con lo que sobró del rodaje original de la película, se ha hecho una segunda película o un documental, y que es eso de lo que hablan los espectadores.
 
Me dirás que es improbable que alguien interprete mal estas dos frases. ¿Estás seguro? Mira lo que pasa en este tercer ejemplo:
 

El texto escrito, que reproduce lo que se narra en el vídeo, menciona ‘la arqueta sinfónica’, cuando, en realidad, lo correcto es ‘la arqueta sifónica’ (igual que se dice ‘el bote sifónico’). En los subtítulos, que, imagino, se reproducen automáticamente a partir de lo hablado en el vídeo (de hecho, no incluyen puntos ni pausas), se indica ‘la orquesta sinfónica’ (!!!). Es evidente que el sistema de subtitulado ha entendido que algo no cuadraba en esa frase… y lo ha interpretado al revés: lo que está mal es ‘sinfónica’, no ‘arqueta’. Vale que es una máquina la que no ha entendido, pero ¿estás seguro de que no le puede pasar lo mismo a una persona?

Una relectura calmada de lo escrito es siempre una buena medida… para los profesionales de la comunicación y para los demás también.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Hay que ver

Dos compañeras de trabajo salen de una reunión comentando algo de lo que acaban de tratar. Al terminar, ya en el pasillo, se separan y cada una tira para un lado. Para despedirse, una le dice a la otra:
Te veo.
Sigue pasillo adelante y se cruza de frente con alguien que solo ha oído la última frase y que, con cierta guasa, le dice:
Que sepas que ahora se dice cómic.

El periodista le hace al artista una pregunta que considera sesuda, inteligente:
¿Qué es el arte?
Y el artista, algo guasón, le responde:
Helarte es morirte de frío.

El alumno se levanta y pregunta:
Uve se escribe con uve, ¿verdad, maestro?
Y el maestro, con ganas de hacerle un poco la puñeta e intención de hacerle pensar, le contesta:
Uve se escribe con ve
   Hube se escribe con be

Son tres ejemplos de posibles equívocos causados por lo hablado: te veo y tebeo (ver Cuando los cómics se llamaban tebeos) se pronuncian igual; el arte y helarte, también; uve y hube, lo mismo; ve y be, igualmente.

Ya lo he mencionado en alguna otra ocasión: al escribir y al hablar, enviamos mensajes que creemos claros y sin posibilidad de ser malinterpretados. Pero, en ocasiones, quien nos lee o nos escucha puede interpretarlos de forma distinta. Y si, además, ese ‘quien’ tiene ganas de un poco de diversión ludolingüística, ya está formado el lío.

Al contestar a un correo electrónico, escribe:
Muy interesante. ¡Hay que ver, no se te pasa una! Por cierto, es “hay que ver” y no “ay que ver”, ¿verdad?”
Y la respuesta que recibe es:
En realidad es:
Hay que ver
¡Ay! ¿Qué ver?
¡Ah! Y ¿qué ver?
¡Ay! ¡Qué Wert!
[referido al ministro de Educación]

 

miércoles, 15 de octubre de 2014

Con don Quevedo

Una monja en un convento está escribiendo una carta a Monseñor y no sabe si ponerle Monseñor o don Monseñor; así que para no meter la pata, le pregunta a la madre superiora:
—Madre, ¿Monseñor se pone con don?
 La madre le dice:
—Pero por supuesto que se pone condón hija; si no, este convento sería una guardería.

Lo llaman disociación, y puede dar lugar a chistes o historietas hilarantes como el anterior.

Es también el caso de aquella anécdota que se cuenta de Quevedo, que llamó coja a la reina de turno… con sutileza. Se presentó ante ella con un clavel en una mano y una rosa en la otra, y le espetó:
—Entre el clavel blanco y la rosa roja, su majestad escoja.

Viéndolo así por escrito, ninguna reina se molestaría por el pareado que le dedica el insigne poeta. Ahora bien, si el pareado no está escrito sino que el insigne poeta lo recita y, además, el insigne poeta tiene fama de meterse con los poderosos siempre que puede y, encima, la destinataria del pareado cojea, a lo mejor la reina ya empieza a amoscarse un poco… A menos que le haga tanta gracia el equívoco, que el amoscamiento quede compensado.

Estos episodios muestran que, en ocasiones, lo dicho y lo escrito no necesariamente transmiten el mismo mensaje, aun siendo la frase la misma. Y es que, en lo escrito, el comienzo y el final de cada palabra no ofrecen duda, y las pausas están perfectamente marcadas. Lo que no es el caso de lo dicho: las palabras se enlazan con la de delante y la de detrás y, en ocasiones, pueden dar lugar a malas interpretaciones.

Esto de modificar el significado de una palabra o frase agrupando de distinta forma sus sílabas es un mecanismo presente también en las adivinanzas. Unos ejemplos que seguramente conozcas:
—Oro parece, plata no es. ¿Qué es?   [plátano]
Y lo es y lo es y no lo aciertas en un mes.   [hilo]
Este banco está ocupado por un padre y por un hijo. El padre se llama Juan, y el hijo… ya te lo he dicho.   [Esteban]

Otro episodio de frase equívoca, este bien real, lo protagonizó una campaña institucional de Telemadrid, cuando Esperanza Aguirre era presidenta de la Comunidad de Madrid:


En este caso, basta con decir la frase en voz alta, cambiando un poco la acentuación de la primera palabra, para que el mensaje transmitido sea diferente:

Espe jode lo que somos

Para quien no lo sepa, cabe decir que a Esperanza Aguirre se la llamaba popularmente Espe.

En fin, que la campaña duró lo que tardaron los operarios en eliminar todos los carteles que acababan de colocar. Y lo curioso del caso es que un responsable de la campaña comentó en algún medio de comunicación que el lema con el que habían estado trabajando era "Reflejo de lo que somos", pero que a algún lumbreras, con mando en plaza, supongo, se le ocurrió cambiarlo en el último momento. Se lució, vamos. ¡Cosas de la vida!

No quiero terminar sin dejarte unos cuantos ejemplos más de palabras y expresiones disociadas para que te animes a crear una historieta, un chiste, una adivinanza… que den lugar a un equívoco. Ahí van:
-       suministro | su ministro
-       envergadura | en verga dura
-       Extremadura | extrema dura
-       envaina | en vaina
-       demente  | de mente
-       esconde | es conde
-       hacendados | hacen dados
-       socialista | socia lista

¡Anímate! Y me cuentas el resultado, ¿vale?