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miércoles, 23 de diciembre de 2015

Bis, ter y más

Supongo que la habrás visto en más de una ocasión. Hasta es posible que tú mismo la hayas utilizado varias veces. Me refiero a la palabra bis, que, además de otros usos, también se utiliza pospuesta a un número de una serie para indicar que este sigue inmediatamente a ese mismo número ya empleado. Así lo define el diccionario de la RAE, pero no parece que quede muy claro. Mejor vemos algún ejemplo:

— En la numeración de una calle, nos podemos encontrar, por ejemplo, que tras la casa nº 5, venga la casa nº 5 bis y después la nº 6.

— Lo mismo puede ocurrir en la numeración de los artículos de una norma: tras el artículo 16, puede ocurrir que haya un artículo 16 bis y después el 17.

En el primer caso, el de la calle, lo que ha ocurrido es que se ha construido un edificio nuevo entre las viviendas nº 5 y nº 6 —donde antes había un solar vacío o un parque, por ejemplo— y, claro, no vamos a cambiar la numeración de todas las viviendas de la calle. Lo que hacemos es poner un 5 bis y arreglado: nº 1, nº 2, nº 3, nº 4, nº 5, nº 5 bis, nº 6, etcétera.

En el segundo caso, el de la norma, ha ocurrido lo mismo: se ha introducido un artículo nuevo entre el 16 y el 17 y, para no renumerar todos los artículos siguientes, se recurre al 16 bis.

Es, sobre todo, en el ámbito legislativo en el que este recurso tiene mayor presencia. Y no se limita solo a bis, sino que se extiende hasta lo inimaginable. Yo había visto ya en alguna ocasión un artículo ter e, incluso, quater, pero la cosa no se detiene ahí: alguna norma ha llegado hasta sexiesdecies e, incluso, hasta sexvicies.

¿Sabes qué significan estas palabras? ¡No, no es nada de eso de lo que tú estás pensando! Puedes satisfacer tu curiosidad en este texto del escritor y jurista Carlos Pérez Vaquero. ¡Que te deleites con él!

miércoles, 15 de julio de 2015

Ocho y más

Lo ha vuelto a hacer: El Corte Inglés ha vuelto a la carga con su campaña ‘8 días de oro’.

 
Parece que le debe de funcionar de maravilla, porque la repite año tras año. Y yo, año tras año, me sigo sorprendiendo de cómo puede ir tan bien esta gran empresa gestionada por unos gestores ¡que no saben contar! Porque, vamos a ver, ocho días son ocho días, ni uno más ni uno menos; una semana entera y un día más; dos veces cuatro días; o cuatro veces dos; o seis días más otros dos días… Muchas más vueltas no se le pueden dar a la cifra, ¿verdad? Entonces, ¿por qué los ocho días de oro corteingleseros son 26? Eso en 2015, porque en otros años fueron 17 o 18… o vete tú a saber cuántos.
 

Y con la ‘Semana fantástica’, ¿qué? Unos años dura 17 días; otros, 14; otros, 25…
 

¡¡¡Señores, que una semana son siete días!!!

Lo dicho: no consigo entender cómo le cuadran las cuentas a la empresa.

¡Bueno! Aunque tampoco vamos a ser más papistas que el papa o, mejor dicho, más cientificistas que los propios científicos. Vamos, que si ellos, que son la autoridad en cuestión de números, dicen que una semana tiene 14 días, pues, hala, ¡semanas dobles para todos!
 

A lo que parece, como he dicho ya en otra ocasión, eso del tiempo es una magnitud bastante flexible.

miércoles, 10 de junio de 2015

Aguacero cero

En mi mundo, e imagino que en el tuyo también, cuando alguien tiene que decir que no tolera una cosa, lo dice así, sin más rodeos ni ambages:
     No tolero que me mientan
     No tolero que llegues tarde a comer, que estamos todos esperándote
     No toleramos que… [lo que sea] 

Y a nadie se le ocurre decir:
     Tolerancia cero con las mentiras
     Tolerancia cero con tus retrasos a la hora de comer
     Tolerancia cero a… [lo que sea] 

No ocurre lo mismo en el mundo político y, tampoco, en el periodístico, claro, que en asuntos de uso y abuso del idioma ambas profesiones van de la mano: unos inventan y otros repiten como loritos… sin pararse a pensar qué están diciendo y cómo lo están diciendo. 

No sé quién se inventaría eso de tolerancia cero, pero ha hecho carrera la expresioncita de marras. Algunos ejemplos:

elmundo.es 11/03/2015

telecinco.es 18/03/2015


Ahora bien, como la expresión primigenia ya se ha utilizado mucho, como ya no es novedosa, como se nos va quedando anticuada, ¿qué hacemos? Pues le damos la vuelta: en vez de seguir con lo de tolerancia cero a… [lo que sea], ahora decimos [lo que sea] cero… y nos quedamos tan panchos:

ultimahora.es 16/03/2015


 

Es decir, que ya queda menos para que, durante el próximo periodo de sequía, cuando pasen varias semanas sin que caiga una gota, empecemos a ver y oír la siguiente expresión:
 

Lo cual estará muy bien desde un punto de vista ludolingüístico (No pises los pises), pero no dejará de ser una gilimemez como las otras, ¿no te parece?

miércoles, 15 de abril de 2015

Del 1 al 10

La semana pasada (1 y 2 = unidos) hablaba de que algunas empresas utilizan números en sus nombres o marcas comerciales. Pero, ¿por qué no utilizar también números para componer textos? Puede ser un entretenimiento ludolingüístico bastante entretenido, aunque nada fácil. Una muestra de mi cosecha:


Vosotros me llamáis viej1
Porque siempre estáis conecta2
Y a mí no me mola ese es3
Guasapear con veinti4
A la vez o con treintai5
Sabed que cuando ya os can6
De esta actitud de mata7
No os faltará café y bizc8
Para que el cuerpo se re9
Con la conversación. ¡Par10!

¿Te animas tú a inventarte un texto similar? ¡Venga! ¡Ánimo!

 

miércoles, 8 de abril de 2015

1 y 2 = unidos

Ya he hablado aquí de pasada en alguna ocasión (DxT) del uso de letras y números a la vez en el nombre de un establecimiento o de una marca. La gracia está en leer letras y números de corrido para descubrir que el número se integra perfectamente en el nombre. Es lo que ocurre, por ejemplo, con

= Unidos

El 2 es el número más socorrido para estos menesteres, ya que se lee 'dos', con lo se puede usar como sustituto de la sílaba final de adjetivos y participios. Pero también hay otros números que se prestan al mismo mecanismo. Es cuestión de echarle un poco de imaginación al asunto.

= Integrados
 
Logotipo de Valdós, Joyeros Artesanos

Logotipo de Carlos Díez, ilustrador

Lo que no entiendo es por qué los creativos que inventaron el nombre de la compañía de telecomunicaciones UNI2 no fueron hasta el final con su creatividad para sacarse de la chistera un nombre mucho más llamativo, como:
 

Quizá porque habrían complicado demasiado la lectura del nombre y la comprensión de la marca. Y, como digo muchas veces, puedes inventarte palabras, crearlas, manipularlas a tu antojo, manejarlas como te parezca, pero nunca debes perder de vista que, si quien te lee, no te entiende, no vas a conseguir nada, la comunicación no llegará al destinatario.

Por cierto, ¿sabrías decirme qué país es Esta2 1i2?

 

miércoles, 11 de marzo de 2015

Hora 0

Termina uno de cenar, recoge la mesa, limpia la cocina y se instala delante de la tele. Tras unas cuantas cabezadas, cuando está a punto de caer en el primer sueño, empieza la película. Mientras salen los primeros créditos, en pantalla aparece un mensaje que dice:


Y, ¡sorpresa!, a uno se le pasa la modorra ipso facto. Porque, ¿qué es eso de las 00:00? ¿Qué hora se supone que es? ¿No querrán decir las 24:00?

Que yo sepa, no hay ninguna hora 0, como no hay un día 0 ni tampoco un año 0. Cuando uno cuenta los días del mes, empieza por el 1, no por el 0: día 1, día 2, día 3… y así hasta el día 31, que es el último. Y el mes siguiente vuelve a empezar por el día 1. No hay 0 por ningún lado.

Con las horas, pasa lo mismo: la 1, las 2, las 3… y así hasta las 24 (o 12 de la noche). No hay ninguna hora 0. Después de las 23:59, vienen las 24:00 y, luego, las 00:01. No hay 00:00.

Claro que eso del tiempo parece una magnitud bastante flexible… a tenor de lo que se observa en este cartel de un restaurante:


¡Días de 25 horas! ¡Uau! Ver para creer.

miércoles, 25 de febrero de 2015

Bajo cero

Este invierno gélido ha traído muchas noches, y algunos días, de temperaturas bajo cero. Nada extraordinario, por otra parte. Como tampoco es extraordinario ya oír cómo los presentadores del tiempo se expresan diciendo menos 8 grados, en vez de decir 8 grados bajo cero.

Vale. Ellos sabrán. Puedo comprender que, al escribir –8 °C, uno lea menos 8 grados, ya que el símbolo se lee menos. Pero me parece un sinsentido que se escriba menos ocho grados, con todas las letras. Pues bien, eso es lo que ocurrió en la 1ª edición del Telediario de La 1 del 10/01/2015: uno de los títulos que suelen acompañar las noticias rezaba así:

En zonas de La Rioja han pasado la semana a menos 8 grados

Hablado, vale. Pero, escrito… Parece una aberración… que ya está proliferando por un montón de medios escritos. Algunos ejemplos:

 
elprogreso.galiciae.com

laregion.es

elconfidencialdigital.com

abc.es

De todas maneras, esta expresión no parece tan aberrante como esos meteorólogos —o solo presentadores del tiempo, quien sabe—, que hablan de grados negativos. ¿Se escuchan cuando hablan? Lo dudo mucho.

 

miércoles, 10 de diciembre de 2014

Dieciséis

Siempre me he preguntado por qué en español dieciséis se dice dieciséis. ¿Cómo? ¡No, no estoy tonto! Ahora te explico.

En español, cuando contamos, decimos uno, dos, tres…, diez, once, doce, trece, catorce, quince, dieciséis, diecisiete, dieciocho, diecinueve…

El último número genuino, digámoslo así, es el quince. Los siguientes se forman con diez y otro número añadido: diez + seis, diez + siete, diez + ocho y diez + nueve.

En otras lenguas románicas, que son las más cercanas al español, ocurre lo mismo… pero a partir del diecisiete.


Español
Catalán
Francés
Italiano
1
uno
un
un
uno
2
dos
dos
deux
due
3
tres
tres
trois
tre
4
cuatro
quatre
quatre
quatro
5
cinco
cinc
cinq
cinque
6
seis
sis
six
sei
7
siete
set
sept
sette
8
ocho
vuit
huit
otto
9
nueve
nou
neuf
nove
10
diez
deu
dix
dieci
11
once
onze
onze
undici
12
doce
dotze
douze
dodici
13
trece
tretze
treize
tredici
14
catorce
catorze
quatorze
quattordici
15
quince
quinze
quinze
quindici
16
dieciséis
setze
seize
sedici
17
diecisiete
disset
dix-sept
diciasette
18
dieciocho
divuit
dix-huit
diciotto
19
diecinueve
dinou
dix-neuf
dicianove
20
veinte
vint
vingt
venti

¿Por qué dieciséis se dice dieciséis? ¿Comprendes ahora mis cuitas? ¿Por qué el cambio de fórmula para nombrar los números se produce en español en dieciséis y no en diecisiete, como en catalán, francés o italiano?

Supongo que alguna respuesta habrá, que algún experto en etimología o en gramática histórica podría proporcionárnosla… pero hoy no tenemos ninguno de guardia. ¡Lo siento!

Un atisbo de respuesta se puede encontrar en el DRAE:
sece.
(Del lat. sedĕcim).
1. adj. ant. dieciséis (diez más seis).

Es decir, existe una palabra, sece, que, aunque calificada de antigua y, me imagino, muy poco usada en la actualidad, no solo es sinónimo de dieciséis, sino que sigue la misma dinámica de las otras tres lenguas. ¡Eureka! (que, dicho sea de paso, significa ¡Lo encontré!).

Ahora bien, ¿y por qué quince se dice quince? ¿Por qué no podemos decir diecicinco? ¿Acaso no nos entenderíamos? Yo creo que sí. Y si contáramos diciendo … nueve, diez, dieciuno, diecidós, diecitrés, diecicuatro, diecicinco, dieciséis, diecisiete, dieciocho, diecinueve…, ¿no nos entenderíamos igualmente?