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miércoles, 26 de agosto de 2015

Periplo estival

Después de tantas rutas viajeras, hoy voy a contaros mis vacaciones de este verano. ¡¡¡He dado la vuelta al mundo!!! Bueno, ludolingüísticamente hablando, claro. He visitado un montón de lugares anagramáticos y, también, un par de descartes.


Inicié mi periplo por Europa:
-       Fui a Oslo solo
-       Estuve en Roma con mi amor
-       Llegué a París con prisa
-       No fui a Viena porque nieva
-       Pero viajé a Praga sin pagar
-       Y pasé por Atenas donde hay muchas ateas  

Di el salto a África:
-       Llegué a Rabat sin traba
-       Y pasé a Argelia con gran alegría
-       Fui a Níger con mi amigo Giner
-       Y a Lesoto con mi amigo Sotelo
-       En Gambia me enrollé con una bígama
-       De Sudán me encantaron las dunas
-       En Costa de Marfil no dejé de filmar
-       Pero no estuve en El Cairo porque es muy caro  

Crucé el charco hasta América:
-       Fui a Belice con una célibe
-       De Nassau me encantaron las saunas
-       En Ecuador siempre estaban de acuerdo
-       En Caracas comí frutos sin cáscara
-       Y en Perú, puré 

Crucé el otro charco hasta Asia:
-       En Laos estuve sola y me pesó como una losa
-       De Omán me traje una mona de la mano
-       Y de Manila, una milana
-       En Nepal acabé en un penal y casi me pelan 

Y terminé en Oceanía:
-       Las Islas Salomón son de lo más molonas
-       Y en Tonga aprendí a bailar el tango
 
Lo dicho: ¡la vuelta al mundo ludolingüística!

 

miércoles, 24 de diciembre de 2014

¡Qué desatino de destino!

Un disputado diputado, manco de una mano, prolongó el prólogo "El fiasco del Fisco", sentado en el Senado. Dos atletas con aletas y un precioso reloj preciso, pescan anguilas y pesan angulas en un mundo mudo. Tres artistas con aristas, muy crecidos y creídos, comparan y compran "Esa rutina es ruina". El andalucista de la andalucita fractura la factura del trastero trasero en el angosto agosto: el perrito de un perito, una planta de plata, un cisne de cine… Por cuatro perras obtiene cinco peras, una ostra y otra cerveza de cereza para el serbio serio. Como amarga, amaga con una pelea, y pela un puerro para el perro. Mientras los coches dan coces en el atasco, atacó el camionero caminero para alcanzar el alcázar. En el cuartucho contiguo gasta un cartucho contigo y la gata. Su costilla es una cotilla y el mensaje al menaje es claro y caro...

¡¡¡40 descartes!!! ¿Quién da más? ¡Anímate, venga!

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Lola, Ana y otros

Tengo una compañera de trabajo que se llama Lola, y siempre me sorprendo cuando la saludo:
—¡Lola, hola!

Otra compañera se llama Ana, y también me sorprendo cuando me despido de ella:
—¡Hasta mañana, Ana!

Y me sorprendo porque, como animal ludolingüista que es uno, estas frases, espontáneas, con eco me emocionan.

Aprovechando la vía abierta por Lola y Ana, ahí van unos cuantos, digámoslo así, conocidos ludolingüísticos más. Veamos:

— Pili Polo, una conocida mía de hace unos años, es paronomástica.

— Sara Baras, afamada bailaora, es palindrómica y, además, monovocálica.

— Rafa Nadal, el tenista, también es monovocálico.

— Alfonso Alonso, político del PP y portavoz parlamentario, es un descarte.

— Lina Lin, mi amiga acupuntora, doctora del Centro Naturópata Tao Zen, es otro descarte.

— Rubén Burén, del que te hablé en Anagramas en el baño, es anagramático.

 ¿Tienes tú algún conocido ludolingüístico en tu entorno? Seguro que sí. Solo hay que estar ojo avizor. Verás como los encuentras.

miércoles, 4 de junio de 2014

Descartes

No, no voy a referirme al filósofo francés autor del ‘Discurso del método’, entre otras obras filosóficas y científicas. No. Hoy quiero hablarte de un nuevo juego lingüístico llamado así, descartes, de descartar, como en aquellos juegos de naipes en que uno desecha las cartas que no le valen.

La dinámica del juego consiste en encontrar una palabra que se diferencie de otra solamente en que tiene una letra menos, el descarte. Luego, debes crear un texto en el que la palabra más larga aparezca antes que la palabra con el descarte, y cuanto más cercana la una de la otra mucho mejor. Como siempre digo, el texto debe tener coherencia, ser comprensible y poder ser utilizado sin problemas en un contexto adecuado. Unos ejemplos:

-       Ahorra ahora.
-       La Rioja, con la Roja.
-       El panadero toca el pandero.
-       Comer pescadilla es una pesadilla.
-       Las muñecas hacen muecas.

En la primera frase, descartamos una r; en la segunda, una i; en la tercera, una a; en la cuarta, una c, y en la quinta, una ñ.

Por supuesto, cuanto más largo sea el texto y más descartes contenga, mejor. Para eso, primero tendrás que recopilar unos cuantos descartes y, luego, combinarlos para darles un sentido. Por ejemplo:

La miedica de la médica, con ojo clínico y un '¡jo!' cínico, habla:
—¡Hala! Los genitales están geniales. Aun así, el viernes vienes.

¡Hala, pues! Ahí te dejo este nuevo entretenimiento ludolingüístico. Ya sabes: la paciencia es primordial para lograr buenos resultados. ¡Persevera!