miércoles, 15 de enero de 2014

Pentalítera

No estoy equivocado si digo que no habías oído nunca antes esta palabra, ¿verdad? Yo tampoco, seamos sinceros. Y ¿qué significa? Vamos a desentrañarlo sin mirar el diccionario… más que nada porque no la vas a encontrar en los diccionarios normales. Veamos.

La primera parte parece clara. Si nos acordamos de pentágono (un polígono de cinco lados) o de pentagrama (está formado por cinco líneas paralelas), podemos deducir que penta- quiere decir cinco.

La segunda parte ya parece más peliaguda, pero basta con echarle un poco de imaginación… razonable: en -lítera podemos entrever la misma raíz que en literal, y razonar que algo tendrá que ver con letra.

Así que podemos suponer que pentalítera quiere decir de cinco letras. Y así es. Se utiliza, supongo que casi exclusivamente, en contextos lingüísticos, para hablar de palabras o sílabas: una sílaba monolítera es la que tiene una sola letra; bilítera, la que tiene dos; trilítera, tres... y así sucesivamente.

Y ya puestos, ¿me sabrías decir cómo se denomina una sílaba de seis letras? Pues de ninguna manera, al menos en español, porque parece ser que en español no hay sílabas de más de cinco letras. De cinco tenemos, por ejemplo, la primera de tungs-te-no o de trans-por-te, o la última de mens-trual. Pero de seis, no hay.

Al menos eso dicen los entendidos, que yo no he contado todas las palabras. ¡Curioso!, ¿no?

miércoles, 8 de enero de 2014

Palíndromos propios

Hablé hace poco aquí de los palíndromos. Sí, ya sabes, esas palabras o frases que se leen igual del derecho que del revés. En La ruta natural, indicaba algunos ejemplos y te animaba a intentar cazarlos o, incluso, crearlos. ¿Has encontrado ya alguno?

Hoy voy a indicar algunos más, pero con una peculiaridad: se trata de nombres de empresas muy conocidas. Veamos:
-       La compañía de seguros de salud Asisa.
-       El grupo asegurador Aviva.
-       El comparador de precios por internet Kayak.
-       La empresa de telecomunicaciones Ono.
-       El fabricante de bicicletas y motocicletas Torrot.
-       La compañía aérea Ryanair.

Este último palíndromo, la verdad, es un poco, digámoslo así, tramposo: Ryanair no se escribe igual del derecho que del revés pero, como en español la y y la i suenan igual, podemos considerarlo un palíndromo… a la española. Me perdonas esta pequeña trampa, ¿verdad?

En compensación, aquí tienes unos palíndromos muy especiales.
-       La marca de ropa Oysho.
-       El restaurante bar Ayala (calle Ayala, Madrid).

Me dirás que esas dos palabras no son palindrómicas, que no se leen igual en un sentido que en el otro. Y yo te daré la razón. Por eso digo que son unos palíndromos muy especiales, ya que tienen la particularidad de que es el diseño gráfico de la marca lo que los hace palíndromos. ¿Que no me entiendes? Te lo enseño ahora mismo.

¿Qué pasa si le damos la vuelta al letrero de la marca de ropa?


¿Y si hacemos lo mismo con el letrero del restaurante bar?



 Pues que se convierten en unos divertidos palíndromos… gráficos.

jueves, 2 de enero de 2014

Ese cuyo desaparecido

Quiero empezar el año con una loa a esta palabra, muy útil, a mi entender, pero que está desapareciendo del uso común de los hispanohablantes… al menos en España.

Hace tiempo que me cuesta ver este relativo en algún artículo de periódico. Ya casi ha desaparecido de los medios de comunicación. Supongo que será porque no se sabe utilizar. En fin, cosas de la educación, imagino.

Su uso correcto es como sigue:

Aquel señor es Fulano, cuyo hijo es piloto.

Y lo que suele leerse es lo siguiente:

Aquel señor es Fulano, que su hijo es piloto.

Esta segunda estructura se oye a menudo en radio y televisión, y también se ve en la prensa. Un ejemplo:






Este “y que por lo tanto su consumo…” es una frase que fuerza las estructuras del español. Mariangela Paone debería haber escrito “y cuyo consumo pasado el plazo fijado, por lo tanto, puede ser peligroso”.

Otro tanto ocurre con el siguiente ejemplo, también de El País, y, además, por partida doble:
  

En ambos casos, deberían haber escrito “… cuyo propietario todavía se desconoce”.

¿Quieres un truco para utilizarlo de forma correcta? Es sencillo. Piensa que se trata de una fórmula matemática. En realidad, piensa que es una suma, la operación matemática más sencilla que existe. Todo el mundo sabe sumar, ¿verdad? Pues más sencillo no puede ser. Atento:

que + su = cuyo

Es decir, si en una misma frase has escrito el relativo que y el posesivo su (o sus), repásala porque tienes que usar cuyo (o cuya o cuyos o cuyas).

Sencillo, rápido y eficaz. Añades una pizca de voluntad… y listo. ¡Recuérdalo!

martes, 24 de diciembre de 2013

Menú navideño

En verano, comí un par de veces en el restaurante Maràngels (Sant Gregori, cerca de Gerona) y un día pedí helado de postre. No es mi intención incidir aquí sobre la calidad de la comida, la calidez del local o la tranquilidad del paraje. Lo que me interesa destacar es que me trajeron el helado… de lado. Sí, el helado era lo que solemos llamar un corte pero, en vez de servirlo tumbado, que es la forma habitual, lo presentaban erguido.

Recuerdo que los comensales hicimos algún comentario al respecto, porque nos sorprendía esa forma de presentarlo, más que nada porque nos parecía algo inestable. El caso es que una cosa llevó a la otra y a alguien se le ocurrió que quizás no sería mala idea que en el menú lo indicaran precisamente así: helado de lado. Hay que reconocer que la sonoridad de la denominación podría dar mucho juego, pero, bueno, ahí se quedó la cosa.

Todo esto es para decir que se me ha ocurrido preparar un menú ludolingüístico para estas fiestas. Si alguien no sabe qué poner en la cena de Nochebuena o en la comida de Navidad o de Año Nuevo, aquí le sugiero unos cuantos platos ludolingüísticos.

Aperitivos

Ajos a la soja
Cabello de cebolla
Nata a la albahaca

Primeros

Alas a la sal
Pasta al pesto con pisto
Patatas asadas a la brasa

Segundos

Cerdo con cardo
Conejo con ajo
Pechuga con lechuga

Postres

Bananas con ananás
Manzana asada
Naranja amarga

Bebidas

Cava catalán
Té verde
Vino fino

Hay un aperitivo palindrómico, otros anagramático y otro monovocálico. Hay dos primeros monovocálicos y otro paronímico. Los tres segundos son paronímicos. De los postres, uno es paronímico y los otros dos, monovocálicos. Y de las bebidas, dos son monovocálicas y la otra, paronímica.

Pues eso. ¡Qué aproveche!

miércoles, 18 de diciembre de 2013

Un plural raro raro

En español, existen tres maneras de formar el plural de una palabra: añadiendo una -s al singular (por ejemplo, pera / peras), añadiendo -es al singular (por ejemplo, peral / perales) o, en el caso de las palabras invariables, dejándolas tal cual (por ejemplo, la crisis / las crisis).

Por lo tanto, las palabras que en singular terminan en –x forman el plural o bien añadiendo -es (por ejemplo, un fax / dos faxes) o bien permaneciendo invariables (por ejemplo, el tórax / los tórax, el córtex cerebral / los córtex cerebrales).

De ahí la sorpresa que causa la palabra excrex. ¿Que qué es eso? Pues es el nombre que se da en Aragón a un tipo de donación de un cónyuge a otro. Es un vocablo restringido al campo de lo forense, con lo cual seguramente pocos hispanohablantes, aunque sean aragoneses, lo conocerán. Pero eso es lo de menos aquí.

Lo que me interesa destacar de esa palabra es su plural, que es el más extraño que se conserva en español: excrez.

Un plural terminado en -z. ¡Extraordinario! Lástima que la palabra ha desaparecido ya del DRAE… imagino que porque se usaba poquísimo y se conocía menos. ¡Descanse en paz!

miércoles, 11 de diciembre de 2013

Aceros de Llodio

El otro día, tras un eructo que solté después de una comida, mi mujer dijo:
—¡Vaya! Pareces ahíto… García Reneses.

No me quedó otra que disculparme y sonreír… y alegrarme porque me había dado pie para hablar otra vez de los parónimos (ver Como tres veces, noviembre 2013). García Reneses era un entrenador de baloncesto al que llamaban Aíto, no sé si porque su nombre era Alejandro y de ahí Alejandrito. Ahíto y Aíto son parónimos: se pronuncian igual aunque se escriben diferente.

Recuerdo un chiste que me contaron tiempo atrás: van dos amigos por la carretera y se topan con un letrero que pone Aceros de Llodio. Y uno de ellos le pregunta al otro:
—¿Nos hacemos?

Aceros y haceros también son parónimos: se pronuncian igual aunque se escriben diferente y significan cosas diferentes.

Otro ejemplo de parónimo es la expresión sed de agua. Si la ves en una máquina expendedora de botellas de agua, entenderás qué pretende decir la frase. Pero, si alguien oye o lee la frase aislada de su contexto, quizá interprete que nos están exigiendo que seamos de agua. Sed, sustantivo, y sed, forma verbal del verbo ser, son parónimos también.

A uno le recuerda aquello que decía Bruce Lee en inglés en un anuncio de no sé qué no hace tanto tiempo:
—Be water, my friend!

Pues eso: dejemos que fluya el lenguaje y permitamos que nos empape con sus maravillas.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

Amor y Roma

Uno
No recuerdo el título ni los actores, tampoco el argumento. No recuerdo casi nada, solo que era una película de policías e intríngulis detectivescos, que al final se resolvían porque alguien se daba cuenta de que el nombre, ficticio, de un personaje, Wen Kroy, leído al revés era New York.

Dos
En 'Cercamón', de Lluís Racionero i Grau, un perfecto nombre dado a los capellanes cátarosdice: "Nosaltres som els vertaders cristians, el papa és el porc senglar de la selva: hi ha dues esglésies, la d'AMOR i la de ROMA. Gireu les paraules i veureu com una és el contrari de l'altra. Hi ha dues esglésies, una que fuig i perdona, l'altra que persegueix i crema. Trieu!"

Traducción mía: Nosotros somos los verdaderos cristianos, el papa es el jabalí de la selva: hay dos iglesias, la de AMOR y la de ROMA. Dad la vuelta a las palabras y veréis cómo una es lo contrario de la otra. Hay dos iglesias, una que huye y perdona, otra que persigue y quema. Elegid.

Tres
Este disco de Joan Manuel Serrat.


Son tres ejemplos de lo que los ludolingüistas llaman bifronte: una palabra que leída al revés da otra palabra. Más ejemplos:
las | sal
res | ser
amar | rama
raza | azar
sala | alas
rata | atar
arroz | zorra
atlas | salta
seria | aires

No es muy  difícil encontrar bifrontes de tres o cuatro letras. Sí, de seis o más. ¿Te animas a cosecharlos?

Los bifrontes son interesantes en sí mismos, desde luego, pero mucho más como munición para formar palíndromos. Sí, ya sabes, esas frases que se leen igual del derecho que del revés (ver La ruta natural, octubre 2013): como son palabras con dos caras (eso es lo que quiere decir bifronte), son muy útiles para construir frases palindrómicas.

¡Venga! ¡A por ellos!